Brighton
¡Hola familias!
¿Qué tal ha ido el sábado? Espero que bien, porque nosotros lo hemos disfrutado mucho.
A las 9:00, con máxima puntualidad que ni los británicos, estábamos todos en el punto de reunión, listos para irnos a Brighton. El viaje en tren nos llevaría pocos minutos más que una hora y ya estábamos en un muy soleado Brighton.
Brighton es una ciudad muy famosa en Inglaterra (¿han visto Quadrophenia, basada en The Who, con los mods y los rockers en plenitud?). Durante décadas ha sido uno de los polos culturales del país, con una sociedad moderna, independiente y mucho turismo. En verano es una de las ciudades más pobladas del país y en días como hoy, con sol y buena temperatura, pasear por su calles es una maravilla.
Nuestra primera parada fueron las famosísimas Brighton Lanes. En la línea de lo comentado, se trata de una serie de calles pequeñitas y estrechas, con multitud de tiendas independientes de ropa, regalos, música, comida… Muy del estilo del londinense mercado de Camden. Allí sus hijos e hijas aprovecharon para dar una vuelta y comprar alguna que otra cosa.
Seguíamos ruta al Brighton Royal Pavilion, una imponente construcción con más de 2 siglos a sus espaldas y una historia muy curiosa, que les recomiendo consulten. Con la explicación de nuestra querida Activity Leader Lizzie sobre la historia del Pavilion, comenzábamos la visita. En ella y por grupos, han tenido que ir respondiendo a una serie de cuestiones sobre lo aprendido, como siempre, todo en inglés.
Al salir y ya con el hambre apretando, ¡hora del lunch! Como no podía ser de otra manera en esta ciudad, nuestro lunch tuvo lugar en la zona de la playa y del pier, que, probablemente, sea la atracción más famosa de esta ciudad. Una inmensa construcción que parte de la ciudad y se adentra varios cientos de metros en el mar, alberga recreativos, puestos de comida, atracciones… Sin duda, es algo digno de ver y donde pasar un buen rato.
Una vez acabado nuestro tiempo aquí, aún nos quedaba una parada más antes de volver a Hastings. Caminando por el paseo marítimo y tras pasar por las otras Lanes(primero vimos las North Lanes, que son las verdaderamente importantes, y por último las South Lanes), nos detendríamos en el centro comercial de la ciudad. Sí, una parada fundamental para las generaciones de hoy en día. Allí, aprovecharon para hacer más compras, visitar alguna de esas franquicias de comida que tanto les gustan y, en definitiva seguir con un día tranquilo, practicando su inglés de una forma relajada.
A media tarde poníamos rumbo de vuelta a Hastings en tren, para pasar otra tarde-noche en familia. Este fin de semana serán días relajados, recuperando fuerzas para los últimos días del viaje que, sin duda, serán intensos.
Como siempre, les dejo con las fotos y les animo a que comenten.
¡Hasta mañana!
Jorge Blanco
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